Fiestas en honor a San Cristóbal

Como muchos ya sabréis, este año la corporación municipal ha decidido trasladar las fiestas en honor a San Cristóbal a su ámbito natural del mes de Julio.

Perdido en las nieblas de la memoria queda el momento en el que los fuentelolmeros decidieron trasladar las fiestas patronales desde el mes de Julio al mes de Noviembre (nadie ha sabido decirme la fecha, pero debe ser de al menos el primer tercio del siglo XX). ¿La razón para aquel cambio? El estar situado en época de la siega, momento fundamental en una agricultura de secano tradicional, por la cantidad de mano de obra necesaria. Dado que las dos fiestas patronales eran en verano (Julio y Agosto), los habitantes de nuestro pueblo (seguramente las autoridades) decidieron el traslado de una de ellas a un mes de menor trabajo en el campo. Y mejor trasladar la fiesta grande para poder disfrutar de más días de fiesta en noviembre, pues la interferencia de la fiesta pequeña con las labores del campo era menor.

Programa de la fiesta

Programa de la fiesta

Pero los años no pasan en balde, y el siglo XX nos fue dejando el éxodo rural, la mecanización del campo y las vacaciones pagadas de los asalariados. Todos estos avances, parte indispensable de la sociedad postindustrial que disfrutamos (pese a los nostálgicos, nunca se ha vivido mejor en España que en este siglo XXI), hicieron que nuestro humilde pueblo se despoblara, y que en el mes de Agosto el retorno vacacional multiplicase durante unos días el número de habitantes. Así que las autoridades decidieron con buen criterio que la fiesta grande fuese la que se celebrase en Agosto, en vez de la del frío mes de Noviembre, momento en el que cada vez podía acudir un menor número de hijos del pueblo residentes en las urbes.

En las últimas dos décadas se ha agudizado el fenómeno de despoblamiento de Fuente el Olmo, hasta tener que echar cuentas para superar los 50 habitantes en invierno. Pero no sólo evoluciona nuestro pueblo, sino que la sociedad española se ha hecho próspera y rica, y vacaciones ya no sólo son sinónimo de descanso, sino además son sinónimo de turismo y viajes. Con ello la afluencia estacional se ha reducido, al igual que las visitas de fin de semana. La incorporación de la mujer al mercado laboral hace que se olviden aquellos veranos donde las amas de casa se iban con los críos al pueblo, dejando al marido de “Rodríguez” en la ciudad. Cambios y más cambios, que hicieron que la fiesta de Noviembre fuera languideciendo, con poca asistencia, incrementado por nuestro clima estepeño de invierno (“¡cómo ir un fin de semana con lo que tarda en calentarse la casa!”, es comentario común).

En un sabio movimiento, la actual corporación municipal lucha por rescatar las fiestas en honor a San Cristóbal del olvido al que han quedado sometidas estos años, y las ha devuelto a su entorno tradicional veraniego. El programa será sólo un día, acomodado en fin de semana para invitaros a todos a acudir a vuestro querido pueblo. Espero y deseo veros allí a todos cuantos podáis escaparos un día.

Está claro que se ha recorrido un largo camino, y no sabemos lo que nos deparará el futuro. Quizás en unos años vuelva la fiesta grande a ser la de San Cristobal. La deslocalización temporal de las vacaciones estivales, el precio del turismo en agosto (mucha gente preferiría coger vacaciones en Julio, ir unos días al pueblo y luego de viaje), y este clima segoviano que nos saluda con noches de menos de 10 grados centígrados en Agosto, son factores que puede en el futuro pesen lo suficiente para dar otro salto más y completar el ciclo que se inició en aquellos tiempos pretéritos con los que comencé esta anotación.

Para acabar, os dejo también el programa en PDF, que se leerá un poco mejor que en la imagen

fiestashonorsancristobal

Y por último, deciros a todos que en esta fiesta ve la luz una nueva peña, surgida de la fusión de las Txukandels, los Despeñados y la Peña La Porra. Se llama Peña la Cuesta y estáis todos invitados a visitarnos la noche de este sábado.

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